Comunidades y Ministerios
QUÉ SE BUSCA…
Hacer de la Iglesia a través de una pastoral de Comunidades y Ministerios, una casa y escuela de comunión y corresponsabilidad.
Se quiere además contar con personas formadas cristianamente que animen e impulsen la vida de la comunidad, llevando la Palabra de Dios, catequizando, animando con el canto las celebraciones eucarísticas, colaborando como lector, animando la oración e incluso distribuyendo la Eucaristía y viviendo la caridad con el hermano.
Los laicos que se forman a través de este programa reciben unos Ministerios laicales que les permite participar y colaborar en cada una de las comunidades.
Veamos algo del significado del término “ministerio” y su resonancia en la Iglesia:
Ministerio en la Iglesia significa servicio, y es un ministro quien sirve en la misión con el carisma que el Señor a través de la Iglesia le ha confiado. En la comunidad cristiana hay ministerios no instituidos, pero que de alguna manera tienen carácter oficial, son los que se pueden llamar reconocidos, como el nombramiento de ministros extraordinarios de la comunión. Pero los más numerosos de los laicos que ejercen ministerios en la liturgia son los que de hecho ejercen la proclamación de las lecturas, la animación del canto y la oración, el servicio en torno al altar.
En el caso de estos ministerios no hay distinción entre hombre o mujer mientras que en los ministerios ordenados o instituidos sólo se pueden encomendar a varones.
Es la imagen de la Iglesia, su teología, la que ha motivado esta diversidad de los ministerios. Una Iglesia que no está constituida sólo por los clérigos, sino también por los laicos. Ellos son admitidos por el deber y el derecho que tiene por su condición de bautizados, sacerdotes, profetas y reyes.
