Nuestra Señora de los Dolores, Aipe
RESEÑA
El sitio de Aipe se conoce desde 1741; su nombre en lenguaje aborigen significa “mercado de sal”.
Según el Presbítero Genaro Díaz Jordán, historiador huilense, en su obre “proceso histórico de pueblos y parroquias de la diócesis de Garzón”, dice: “parece evidente que Aipe y Patá fueron asientos de familias indígenas en tiempos de la conquista, pero no consta que las autoridades Españolas hubieran hecho fundación legal de pueblo alguno en éstos sitios. Aipe se fundó seguramente, a la manera de los demás pueblos blancos, siguiendo el proceso de viceparroquías y parroquias y no tuvo cura doctrinero sin párroco”.
En 1770 existía un caserío con el nombre de Aipe de la Jurisdicción de la cuidad de Neiva, en la planicie cercana a la confluencia de la quebrada El Salado y el Río Magdalena. Fueron allí sus primeros fundadores doña Teresa Perdomo y don Enrique Cortés quienes cedieron el terreno; pero eran éstos descendientes del maestro de campo don Jacinto Cortés Herrera.
Además, concurrieron como primeros fundadores: don Tomás de Cuenca y Castillo, Pedro Sánchez Fernández, Francisco Javier Cuenca, Simón Conde, Mateo Paredes de la Vega, Baltazar Charris, Antonio López y Godoy, Gabriel Perdomo y Florencia Cortés.
En 1772 el Virrey don Manuel de Guirón, en uso del real Patronato, elevó a parroquia, bajo la advocación de Nuestra Señora de los Dolores, la viceparroquia de Aipe; auto que mereció ser aprobado por la autoridad eclesiástica representada por el doctor Manuel Andrade provisor y vicario general, en fecha 17 de Mayo de 1773, quedaba aún subordinada a Neiva en lo eclesiástico y civil.
En 1885, en que al formar parte del Cantón de Villavieja, adquirió autonomía como distrito. En el tiempo de su fundación ejerció don Cornelio Trujillo como alcalde de la Hermandad. Su primer cura de almas fue el Señor presbítero doctor don Antonio Carol, abogado de la Real Audiencia de Santa Fé de Bogotá. Por lo inapropiado de éste sitio de fundación en 1782 fue trasladada la cabecera municipal al sitio que hoy ocupa, por los señores luis Antonio Cortés, don Juan de Dios Quiroga, don Clemente Conde y doña María Charry, a quien se debe la donación del terreno para el área distrital.
Fue erigido en Municipio mediante la ordenanza Nº 26 del 8 de Abril de 1912 -

